Madrid, 7 de octubre de 2011 La regla de vida en Familias de Betania: EL ROSARIO P. Luis Granados, dcjm
Introducción
Los novicios que hicieron sus votos el día 1 ya están iniciando sus estudios de juniorado. Villaescusa de Haro, un pueblo de apenas trescientos habitantes ese día parecía la ONU con los coreanos, los eslovacos, los rumanos… y el de Zaragoza.
Como signo de consagración, el P. José Noriega les daba una cruz, la sotana y las constituciones, su regla de vida.
La regla de vida
En Familias de Betania la regla de vida pretende ser un cauce, para que no se vaya el agua que dirige nuestra vida.
Karol Wojtyla llamaba a su grupo ambiente, en polaco, como el que necesitan las plantas, agua y luz para vivir.
No hay un amor sin una regla. No hay una regla sin una espiritualidad, una morada, una comunidad de familias.
La regla de vida nos ayuda a navegar. En el libro de Betania se utiliza la imagen de la rosa de los vientos, para orientarnos necesitamos una brújula que nos indica los puntos cardinales.
EL NORTE es esa amistad con el Señor, la oración.
Ello se traduce con el ofrecimiento de por la mañana, para poner en sus manos nuestra vida. El rato de oración y la Eucaristía. No perder el norte de nuestra amistad con Cristo. Y el examen de conciencia por la noche.
EL ESTE, lo que nos orienta. La vida de familia.
EL OESTE, la vida del trabajo, el camino del sol. La jornada laboral. La regla de vida nos habla de nuestra responsabilidad ante la sociedad.
EL SUR, el desierto, el lugar de misión. ¿Qué puedo hacer yo para construir nuestra asociación?
Dentro de esta rosa de los vientos el rosario ¿donde entra?
El rosario se reza en familia, “el que propaga el rosario se salva”, también es una forma de misión. Aúna los cuatro vientos en María.
La historia y el sentido del Rosario.
A las dos semanas de ser elegido Papa, Juan Pablo II, en octubre de 1978, dijo que el Rosario es su oración favorita.
La historia del rosario es larga, pero no llega a los apóstoles. Hasta el siglo XII no lo inventó Santo Domingo de Guzmán, el fundador de los dominicos. En los primeros siglos había amor a la virgen, su primera imagen está en las catacumbas de Roma. Se rezaba el saludo del ángel.
Santo domingo se ponía de rodillas y rezaba ese saludo del ángel y así se lo pedía a sus hermanos legos que no rezaban el oficio de las horas: 49 avemarías y 49 padrenuestro. En su celda tenían imágenes y meditaban en la vida de Jesús. Juntaron el saludo del ángel con el de Isabel. Después se le añadió en Santa María, ruega por nosotros. En el siglo XV se le dio la forma actual. En 1571, en los días de la batalla de Lepanto, se rezó y se consiguió la victoria, de ahí la fiesta de hoy.
¿Por qué rezarlo? Rezar el rosario es acercarse a Jesús con el evangelio de la virgen María, el compendio de los cuatro evangelios. Juan Pablo II I recomendó que se dejasen unos segundos al principio de cada misterio. Es una oración contemplativa.
Las tres pegas que le habitualmente le ponemos:
- Si voy a misa, qué sentido tiene rezar el rosario. No se opone, puede ser una preparación a la misma, nos introduce a la liturgia, nos la recuerda, nos ayuda a vivir mejor la misa.
- Es poco ecuménica pues los luteranos no le tienen devoción a la virgen. El Papa nos dijo que es una oración cristológica, nos hace mirar a Jesús.
- Es aburrida y repetitiva. Si es así es como un cuerpo sin alma. En el colegio nos decían, cuando un pequeño tiene fiebre y delira repite cosas de las que no es consciente. Pero a la madre le gusta que le digamos lo que la queremos aunque no nos demos cuenta del todo.
Repetir es valioso. En oriente repiten Jesús hijo de David ten compasión de mì que soy pecador. Repetir con el ritmo del corazón, con el latido. El equivalente sería el rosario para nosotros. Así vamos penetrando en el corazón de Jesús.
Se trata de repetir con humildad unas palabras que le decimos a María. Se trata de contemplar con la mirada de María a Jesús:
María es la que ha visto a Jesús crecer. En los gozosos contemplamos con María el rostro de Jesús interrogándose en su nacimiento, en el templo.
La mirada penetrante de María en los misterios luminosos que intenta ver que piensa. Jesús que hace milagros.
La mirada dolorida de la madre que sufre con su hijo en la pasión son los misterios dolorosos.
La mirada radiante de los gloriosos.
Participar de esa mirada.
La historia del rosario contador, primero contaban los padrenuestro en el siglo XII.
Contemplar, quedarse, escoger bien nuestra compañera de camino. Es una oración del Adviento. Nos enseña a esperar.
Hay que hacerle un hueco al Rosario en la vida, igual que el juguete del niño en un coche lleno a rebosar. Encontrar el hueco en la familia para el rezo del rosario, quizás después de cenar, antes de recoger. |